XIV TEMPORADA

En Frecuencia Murcia Económica, el mejor análisis de la actualidad regional. De lunes a jueves: 12 del mediodía, 8 de la tarde y 12 de la noche. Viernes: 12 y 20h 98.4 FM frecuenciamurcia.es

viernes, 14 de mayo de 2021

Día 12-05-2021

 


 

FRECUENCIA MURCIA ECONÓMICA  Nº84

12/05/2021


 Hoy, en nuestro tiempo de entrevista, Capital Humano, conmemoramos el Día Mundial de las Enfermeras, con el presidente del Colegio de Enfermería de la Región de Murcia, Manuel García, un día para celebrar, pero también para reivindicar. Recogeremos las reivindicaciones de este colectivo, que ha resultado vital para la lucha contra la pandemia.

 

Este miércoles, 12 de mayo, a las 12:00 del mediodía, con motivo del Día Internacional de la Enfermería, con un minuto de silencio, se ha rendido homenaje a nuestras enfermeras y enfermeros, que lo han dado todo -y lo siguen dando- en tiempos de una pandemia que todavía no ha dicho su última palabra. En la puerta de hospitales, centros de salud, residencias, edificios oficiales, comercios… en vez de aplausos, silencio… Un silencio atronador, el sonido del silencio como homenaje a una profesión tan abnegada, que ha escrito páginas hermosísimas en medio de una crisis sanitaria sin parangón.

 En día tan señalado, no nos podemos olvidar de la ingente labor de nuestras enfermeras y enfermeros.  En Capital Humano, nos acompaña el presidente del Colegio de Enfermería de la Región de Murcia, Manuel García, quien nos hace un emotivo balance de estos últimos 14 meses. Al mismo tiempo, nos expone las reivindicaciones de un colectivo, que sí fue decisivo en los peores momentos de la pandemia, ahora lo es también, de manera muy significada, en el periodo de vacunación masiva, que afortunadamente ha encendido la luz al final del lóbrego túnel del coronavirus. 

 




 Bienvenidos a FRECUENCIA MURCIA ECONÓMICA. Asimismo, como es habitual, contaremos con un gran equipo de comentaristas para analizar la candente actualidad regional. Ellos tienen licencia para opinar, y lo hacen con gran precisión. En esta sesión, imparten su magisterio:

 

Fernando Abad,
 periodista que ha dirigido diferentes medios de comunicación
 
 
Juan Tomás Frutos,
 periodista de RTVE, escritor y profesor de la UMU
 
 
José Luis Leante,
 exdirector de Cáritas en la Región de Murcia
 
Francisco Provencio,
 empresario y presidente del Foro Ilusionando

 







 

 “A MICRÓFONO CERRADO”

 LAS BANDERAS QUE NO ONDEAN

 

Lo hemos dicho muchas veces ya a lo largo de estos últimos diez años, que nos unen en esta sintonía: esta Región será turística o no será. Pero al Turismo, que renacerá de manera exponencial a partir de este verano, hay que llegar con los deberes hechos y con las asignaturas aprobadas. Mas seguimos teniendo, entre otras, pendiente la oprobiosa asignatura del Mar Menor, que nos lastra en demasía.

 

De tal suerte, nos presentamos a Fitur, con ninguna bandera azul en las playas marmenorenses, y con la Manga siendo un espectro de lo que pudo haber sido y no fue. Ya me dirán qué carta de presentación es ésta…, se parece en exceso a la de los últimos años. Evidentemente venimos de un año de cruel pandemia, pero el covid no es el único virus que afecta a la llamada Joya de la Corona, que mejora paulatinamente, aunque su salud sigue en peligro.

 

De esta guisa, ya se pueden esforzar todo lo que gusten nuestros expedicionarios a la feria de las vanidades madrileña; con tal rémora, vender nuestra gastronomía, nuestro patrimonio cultural, nuestros atractivos naturales se convierte en una misión de alto riesgo. Con el Mar Menor y nuestra Manga en tales condiciones, la marca turística regional no puede prosperar, diga el político de turno lo que le diga, que lo dirá. En Fitur volveremos a jugar como nunca (ya verán qué discursos, qué soflamas), aunque perderemos como casi siempre. Al menos, perderemos la oportunidad de vender una marca de calidad, definida, concreta y fiable.  Aunque, ¿de qué marca estamos hablando? Nuestra marca ha cambiado tanto de nombre y de formas en la última década, que ya no sé si somos típicos o atípicos. ¿Verdad, insigne doctor Karabatic, de nefasta memoria?

 

Lo que sí sé es que el Mar Menor vuelve a quedarse, por quinto año consecutivo, sin banderas azules. Pese a todo, la Comunidad insiste en que las aguas son aptas para el baño, y no lo pongo en duda; sin embargo, no se cumplen todos los parámetros que exigen las azules enseñas. No obstante, con 26 playas y seis puertos deportivos, la Región mantiene el mismo número de distinciones que en 2020. Para algunos revalidarlas constituye de suyo un éxito incontestable. Aun así, hay quien contesta...

 

 Águilas lidera el ránking con once banderas azules y le sigue Mazarrón, con diez distintivos. Cartagena renueva las siete banderas del municipio, San Pedro del Pinatar mantiene banderas en la playa de El Mojón y en el puerto Marina de las Salinas; a su vez, Lorca luce una bandera azul en la cala de Calnegre y San Javier conserva otra en La Ensenada del Esparto. Y ese es todo nuestro bagaje para vender nuestro sol y nuestras playas. Y no olvidemos que, sin el injustamente denostado turismo de sol y playa, el porvenir del sector se tornaría muy negro. Gracias a Dios, somos acaudalados en sol, mas (parafraseando a Valle Inclán) qué sería de esta Región nublada... 

 

Estos célebres estandartes, de los que tan prolija es España (indiscutible líder europeo con 616 banderas), subrayan en azul la excelencia del agua de baño, el cumplimiento de la normativa medioambiental y la seguridad de los usuarios. En consecuencia, pregúntense por qué el Mar Menor carece de ellas: la respuesta es muy sencilla, si no las tenemos es porque no las merecemos. No las merecemos… todavía no.

 

Es muy significativo el hecho de que los propios municipios de la comarca no se hayan atrevido a presentar siquiera la solicitud para que sus playas marmenorenses optasen a tal distinción; me temo que conocían sobradamente de antemano el resultado que hubieran obtenido. Treinta y dos banderas podrían parecer un balance satisfactorio, si no nos fijáramos en las sonoras ausencias, aquellas banderas que no ondean sino en el recuerdo.

 


Día 10-05-2021

  FRECUENCIA MURCIA ECONÓMICA 

10/05/2021

 

Quiero comenzar el programa de hoy echando la vista atrás… diez años atrás… Volvemos al 11 de mayo de 2011… Y a una hora en concreto, a las 18.47, a las siete menos 13 minutos, una hora que se clavaría en nuestro corazón.

 

Entonces, como hoy, elevamos la plegaria al cielo de la radio que es el más azul… Una plegaria que se titulaba (y se sigue titulando) “La mala hora”. Entonces les decía, lo que ahora les repito:

 


A MICRÓFONO CERRADO

 “LA MALA HORA”

 Miré el reloj, pero no vi la hora. La mala hora llegó entonces; nadie la esperaba, nadie pudo escapar de ella, nadie podrá. Como usted, no olvidaré esa hora mientras viva: las 18.47 volverán a sonar cada tarde en el premioso reloj de mi memoria. Las 18.47 ya no será una hora concreta de un día determinado, en mí será un espacio ilimitado sin principio ni fin.

 

Decía Azorín que “el pasado existe, el porvenir existe también, lo que no existe es el presente, el presente es un hilo tan sutil que cuando queremos fijarnos ya estamos del otro lado”. Cuánta verdad. Mas ni su hondura pudo concebir una hora tan ausente, un tiempo tan muerto, un lapso perdido en el túnel de la tempestad, incubado por tantos silencios que exclaman, tantos gritos que callan.... En la oscura Macondo de García Márquez, tampoco se hubiera vislumbrado una hora más infausta.

 

Las 18.47 ya no es una hora; ni el 11 de mayo, una fecha inocua en el calendario; el frenético vaivén de nuestros días se vio frenado violentamente en ese punto, e hizo descarrilar el tren de nuestro efímero presente... La mala hora, la peor hora que imaginar se pueda, no marcaba sino el inicio de una historia de héroes anónimos, que se transportaría más allá del tiempo. Todavía hoy, la abnegación del pueblo de Lorca asombra y sobrecoge.  

 

Aquel día, como usted, el miércoles 11 de mayo 2011, llevaba mi rutina con el entusiasmo que me insufla la profesión que amo. A esa hora, dirigía una tertulia más de este programa; pretendía analizar la actualidad de una jornada cualquiera. Pero aquélla no sería una jornada más; supondría una brusca inflexión en muchas vidas que verían con sus propios ojos la faz de la tragedia. La historia es conocida por todos: a las 18.47, una segunda sacudida sísmica asolaba Lorca, que apenas si se estaba reponiendo del estupor provocado por un terremoto anterior, que ya había causado los primeros estragos.

 

El devastador movimiento telúrico estremeció también Murcia; en nuestros estudios, situados en aquel tiempo en la 7ª planta de un enhiesto edificio de la capital, el crujido de las entrañas de la tierra nos sumió a todos en un angustioso desconcierto: cristales, techo, suelo y paredes vibraron al unísono; la pecera del locutorio se agitaba como poseída en medio de aquellas sacudidas sórdidas, cuyo origen desconocíamos. A duras penas, intentamos seguir adelante, con la duda terrible de no saber qué estaba pasando, ni a qué atenerse... Fue un instante eterno: nadie entendía nada, no comprendíamos bien la magnitud del desastre que se avecinaba, pero continuamos en antena con el alma en vilo; nos mirábamos incrédulos, unos a otros, y nos sentíamos pequeños, ínfimos, insignificantes. Inmersos en la vorágine, queríamos creer en buenas noticias, especulábamos con la posibilidad -y el deseo- de que fuera una réplica del primer seísmo, menos destructiva, nada mortífera.

 

Mas la realidad destrozaría nuestras vanas ilusiones; en ese preciso momento, el caos y el pavor se adueñaban de las calles. Al concluir el programa a las 19.30, nos topamos de bruces con una situación cada vez más dantesca; se cernía una tensión inaudita, en la que todo podía acontecer. Miles de personas no dormirían aquella noche; en la intemperie, velarían por los suyos; valerosamente harían frente a la adversidad.

 

A la mañana siguiente, Lorca enmudecía y los escombros hablaban; los dos terremotos de la tarde del miércoles (de 4,4 y 5,2 grados) la habían devastado. Lorca semejaba una población fantasma, y en sepulcral silencio se hacía recuento de la desgracia: nueve fallecidos, cientos de heridos, millares de personas sin hogar, unos dos mil edificios dañados, una treintena de monumentos históricos afectados... El balance era atroz.

 

Sin embargo, la ejemplar actitud de un pueblo ante la catástrofe ya daba la vuelta al mundo, los lorquinos protagonizaban episodios de altruista grandeza; y, siguiendo su estela, el reguero de la solidaridad se extendía por España entera; una nación unida por un mismo sentimiento, todos unidos para superar la mala hora, la peor hora que recordar se pueda.

 




 

 

 A lo largo de esta sesión, nos sumergiremos en aquel imborrable 11 de mayo de 2011, Hoy diez años después, dedicamos este programa a recordar aquella histórica jornada. En vísperas de la conmemoración de los terremotos del 11 de mayo, nos trasladamos hasta Lorca, donde nos aguarda su alcalde Diego José Mateos.

  Lorca pasa a manos del PSOE con los votos de IU y Cs | La Verdad

 

De cara a lo que resta de legislatura, el alcalde de Lorca se muestra esperanzado en poder llevar a cabo los proyectos que se vieron interrumpidos por la pandemia, así como los que aún quedan pendientes para dar feliz término a los asuntos relacionados con los terremotos de 2011. Todavía restan algunas cuestiones relacionadas con la crisis de los terremotos “aunque cada vez quedan menos”, nos puntualiza el alcalde. En este sentido, Diego José Mateos nos anuncia la inmediata puesta en marcha de un Plan Director para la rehabilitación del casco histórico de Lorca, que promueve la Comunidad, y en el que participa activamente el Ayuntamiento lorquino.

 

A lo largo de esta imborrable década, el alcalde destaca, sobre todo, la entrega del pueblo de Lorca y la solidaridad que se suscitó en España entera. Asimismo, subraya especialmente el colosal esfuerzo de las distintas administraciones, que se unieron en pos de conseguir la reconstrucción y recuperación integral de la Ciudad del Sol. Una meta que está a punto de culminarse.

 

Diego José Mateos, alcalde de Lorca - Lorca - COPE

 En la tertulia con el alcalde de Lorca, nos acompañan:

 

José Ruiz,
 presidente del Colegios de Graduados Sociales
 de la Región de Murcia
 
 
Enrique Nieto,
 pintor y articulista de La Opinión 
 
Enrique Ros,
exdecano del Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales
 
Diego Yepes,
 psicólogo, especialista en coaching